domingo, 28 de diciembre de 2008

Countdown: 3

Faltan 3 dias para que se acabe el año.

3 dias para azotarme por todo lo que no hice y fingir que voy a hacerlo el proximo año.

3 dias para recordar todo lo malo que me paso y pasar por alto lo bueno(tan bueno fue que no puede destacarse entre todo lo malo).

3 dias para pensar en que hare el proximo año.



Me viene a la mente el recuerdo de 2 ocasiones en las que me miro un conocido y me parecio ver miedo en sus ojos. Miedo a mi? Acaso me veo tan peligroso? Tengo un aire de monito que en cualquier momento te va a hacer algo horrible con una sonrisa en la cara?



Hay visiones cortas, en las que me estas contando algo que no me interesa o que me hace sentir mal. Entonces esa idea que tienes se materializa y empieza a caminar un poco atras de mi hablando incesantemente. En un momento dado me harto y en una fracción de segundo veo todo desde otro angulo y me veo a mi mismo con un cuchillo en la garganta de tu idea(que se ve como tu), ó, con el mismo cuchillo atravesando siempre la misma parte de tu pecho(el mero centro). Sea cual sea el resultado, te callas y ambos convivimos felizmente despues del incidente sin que haya remordimientos.



Sin dejar de verme como yo, me convertia en una serpiente y me movia saltando y enroscandome en una de las infinitas columnas de ese pasillo/camara. Mis movimientos eran rapidos, pero tu siempre descargabas el golpe de tu espada un segundo despues. Cada vez iba cambiando como me veia, pero no dejaba de ser yo ni de verme como yo. Por momentos tenia un aire felino, a ratos era una lagartija, a veces un demonio con muchos brazos y espadas. Terminaste cansado y caiste al piso jadeando, apoyado en tu espada. Entonces comprendiste que yo no tenia forma alguna, que de alguna manera yo estaba vacio y por eso mismo siempre veias lo mismo pero con tantos cambios. Me acerque a ti tranquilamente y te hable al oido con una lengua de serpiente saliendo de mi boca y sin dejar de mirarte con unos ojos de gato que solo son una abertura negra. Levantaste la cara y te fijaste bien en mis ojos. No habia nada detras, ni esperanzas ni odios, anhelos o recuerdos. Eran unos ojos vacios que te hicieron temblar. Viniste a mi para cambiarme o destruirme, sin importarte si tu tambien eras destruido en el intento. Ahora te alejas de mi, abandonas tu espada brillante a mis pies y esta se oxida al momento. Aunque soy mas rapido que tu no puedo alcanzarte y cada vez estas mas lejos. Te grito, te suplico que no te vayas, que me hagas compañia y por un momento pueda yo olvidar mi soledad. Pero tu nunca oyes mi ruegos. Vuelvo al pasillo/camara y recojo tu espada, la coloco en una de las columnas que sin tu luz ahora se ven como son realmente: columnas hechas de espadas. Mas de las que pueden ser contadas en una vida.
Vuelvo al centro de la camara/pasillo a sentarme en espera de tu regreso, pues te has ido y regresado mas veces de las que recuerdo. Y asi sera hasta que decidas permanecer conmigo y ambos encontremos la paz.

Imagino que no eres tan creativo como para leer lo que no se ve a simple vista.

"Primo Ego"

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